Lo que haría parar a cualquiera sería un duelo entre los nuevos grandes rivales de la era post-Federer/Nadal, destacando sobre todo el Sinner-Alcaraz por su dominio absoluto, o un duelo de alto voltaje en el circuito femenino como Gauff-Pegula por ser locales o Świątek-Rybakina por su intensidad.